"Desarrollo del bebé"
Estás en la semana 39, el bebé traga líquido amniótico y empieza a acumularlo como material de desecho, que se denomina meconio. El meconio es una sustancia negra pegajosa que será su primer movimiento de intestinos después del nacimiento. En definitiva, su primera caca.
El cordón umbilical, que hasta el momento ha trasportado los nutrientes desde la placenta al bebé, mide, en esta semana 39 unos 50 centímetros de largo y 1,3 centímetros de ancho. Como el bebé ocupa todo el espacio en el útero, es común que el cordón umbilical se enrolle a su alrededor. Éste es muy elástico y no suele dar problemas. Aún así, hay casos en los que el bebé pueda nacer con el cordón rodeando su cuello. Tranquila, los partos con más de 35 semanas hoy en día son fáciles, y cortar el cordón umbilical también.
Nadie sabe qué desencadena el parto exactamente. Lo que sí sabemos es que los pulmones del niño y tu placenta son la clave de la sincronización. Cuando los pulmones están maduros, segregan una proteína al líquido amniótico que altera la producción hormonas. Este cambio hace que la placenta reduzca la emisión de progesterona y fomente la producción de una nueva hormona: la oxitocina. La oxitocina regula las contracciones del útero e indica si hay parto. También bloquea tus recuerdos y te ayuda a olvidar el dolor y unirte al bebé.
Estás en la semana 39, puedes romper aguas en cualquier momento. Ve al hospital, llama a tu médico y prepara todo para tener el parto que hayas planeado (convencional, natural, en el agua…).
"Cambios en la madre"
Es la semana 39, el parto está muy cerca, debes estar atenta a las señales que lo anuncian: perder sangre roja brillante, romper aguas, tener contracciones regulares e intensas que no paran aunque cambies de postura...
Si rompes aguas (si sale un hilillo o flujo importante de líquido de la vagina), llama a tu médico inmediatamente y acude al hospital.
Existen medios para controlar los dolores del parto. Algunos fármacos alivian una parte, y otros tratan de evitarlos por completo. Habla de las alternativas con tu médico antes del parto.
En esta semana 39 y en la semanas posteriores la hinchazón de tobillos y pies es normal. Pon los pies en alto y tómate los descansos que sean necesarios. Tomate tiempo para preparar todo lo que vayas a necesitar llevar al hospital.
Cosas Varias de Sofi
martes, 29 de noviembre de 2011
martes, 22 de noviembre de 2011
Semana 38!
"Desarrollo del bebé"
Si tu parto no se adelanta, con la semana 38 empieza la cuenta atrás. Es imposible predecir cuándo nacerá exactamente el bebé. De hecho, sólo el 5% nace en la fecha prevista, el resto lo hace antes o después.
En la semana 38 debes estar alerta a las señales que te indiquen que has roto aguas y controlar las contracciones, que en las últimas semanas habrán sido numerosas, aunque separadas. Atenta: si son muy intensas y continuadas (más de 5 por hora) es posible que estés de parto.
Nadie sabe qué desencadena el parto exactamente. Lo que sí sabemos es que los pulmones del niño y tu placenta son la clave de la sincronización. Cuando los pulmones están maduros, segregan una proteína al líquido amniótico que altera la producción hormonas. Este cambio hace que la placenta reduzca la emisión de la hormona progesterona y fomente la producción de una nueva hormona: la oxitocina.
La oxitocina regula las contracciones del útero e indica si hay parto. También bloquea tus recuerdos y te ayuda a olvidar el dolor y unirte al bebé.
El lanugo (pelito que cubría su cuerpo) está desapareciendo aunque le pueda quedar algo al nacer, en los hombros, la frente o el cuello. También habrá perdido toda o casi toda la vérnix caseosa, la sustancia cremosa que protegía su piel del líquido amniótico. El unto sebáceo (crema que cubre su piel) es más abundante y servirá de ahora en más para permitir el deslizamiento del bebé en el canal del parto.
Puede que se pregunte donde van estos residuos. Una parte acaba en los intestinos del bebé, donde forma parte del meconio. El meconio es una sustancia viscosa de color negro verdoso que llenará el primer pañal del bebé. También hay células muertas, líquido amniótico y productos de desecho procedentes del hígado, el páncreas y la vesícula del niño. Los riñones del bebé también filtran parte de estos residuos, pero no funcionarán plenamente hasta después del parto.
El bebé ya no experimenta grandes cambios de altura y peso. Seguramente su desarrollo termine en torno a los 50 cm de longitud y los 3 kilogramos de peso.
Medidas del bebé: mide entre 48 y 50 cm. y pesa alrededor de 3.300 gramos.
"Cambios en la madre"
En la semana 38 posiblemente el abdomen no te haya crecido mucho. Se verá diferente cuando el bebé cambie de posición o estire sus brazos y piernas. A partir de esta semana 38 las molestias pueden aumentar.
En la semana 38 puedes ver como sobresale tu ombligo, como consecuencia de los últimos estirones de la barriga provocados por el bebé.
Por otro lado, el bebé procede al encajamiento: se pone en posición fetal, con la cabeza en la parte inferior de la pelvis, y descansa en el cuello del útero. Pesa más que nunca y notarás que ejerce presión sobre la vejiga. Por tanto, es posible que tengas que orinar con mucha frecuencia. El cérvix (cuello del útero) va a dilatarse, a prepararse para el parto.
En esta semana 38 y en la semanas posteriores la hinchazón de tobillos y pies es normal. Pon los pies en alto y tómate los descansos que sean necesarios. Prepara con tiempo todo lo que vayas a necesitar llevar al hospital. ¡Atenta a las señales que anuncien el parto!
¿Cómo te darás cuenta que el parto está por llegar?
En los días previos a que el parto se inicie, comenzarás a experimentar algunas sensaciones nuevas o se incrementarán varias ya existentes que están dadas por el simple efecto de la gravedad, ya que el bebé quiere descender para tomar su lugar en el canal del parto. Las signos y síntomas más frecuentes que advierten que el parto puede desencadenarse en algún momento son:
• Presión sobre el pubis
• Dolor en la zona lumbar
• Puntadas o sensación de vacío en la zona vaginal profunda
• Aumento de las secreciones vaginales
• Flujo vaginal amarronado o levemente sanguinoliento
• Expulsión del tapón mucoso
• Rotura de la bolsa de aguas
La expulsión del tapón mucoso puede producirse antes de que el parto se desencadene como también puede ocurrir unos cuantos días antes. La rotura de la bolsa de aguas también puede ocurrir algunos días antes de que el parto se inicie. Sentirás como un líquido caliente que corre por tus genitales, como si te hubieras orinado.
¿Cómo darte cuenta que el parto es inminente?
Lo más importante para que el parto se inicie es la presencia de contracciones rítmicas con la suficiente intensidad para que las percibas. Se le dice contracciones rítmicas ya que existe un período de descanso posterior a la contracción luego del cual aparecerá una nueva inexorablemente. No existe parto sin contracciones rítmicas que no cesan a pesar de descansar, ducharte, tomar algún analgésico o cualquier técnica de diagnóstico que hayas aprendido en el curso de psicoprofilaxis.
¿Cuándo debes llamar a la matrona o al médico?
Si al cabo de una hora las contracciones continúan con igual ritmo o son aún más frecuentes, sin duda debes llamar a tu médico o a tu obstétrica ya que el parto es inminente. Siempre debes recordar que desde que el parto se inicia hasta el nacimiento del bebé pueden transcurrir de 8 a 12 hs., en consecuencia siempre hay tiempo suficiente para darse cuenta que algo esta ocurriendo con tu cuerpo.
También debes llamar al médico si has roto la bolsa de aguas, tienes hemorragias vaginales, fiebre, dolor abdominal, dolor de cabeza agudo o alteraciones en la visión.
Si tu parto no se adelanta, con la semana 38 empieza la cuenta atrás. Es imposible predecir cuándo nacerá exactamente el bebé. De hecho, sólo el 5% nace en la fecha prevista, el resto lo hace antes o después.
En la semana 38 debes estar alerta a las señales que te indiquen que has roto aguas y controlar las contracciones, que en las últimas semanas habrán sido numerosas, aunque separadas. Atenta: si son muy intensas y continuadas (más de 5 por hora) es posible que estés de parto.
Nadie sabe qué desencadena el parto exactamente. Lo que sí sabemos es que los pulmones del niño y tu placenta son la clave de la sincronización. Cuando los pulmones están maduros, segregan una proteína al líquido amniótico que altera la producción hormonas. Este cambio hace que la placenta reduzca la emisión de la hormona progesterona y fomente la producción de una nueva hormona: la oxitocina.
La oxitocina regula las contracciones del útero e indica si hay parto. También bloquea tus recuerdos y te ayuda a olvidar el dolor y unirte al bebé.
El lanugo (pelito que cubría su cuerpo) está desapareciendo aunque le pueda quedar algo al nacer, en los hombros, la frente o el cuello. También habrá perdido toda o casi toda la vérnix caseosa, la sustancia cremosa que protegía su piel del líquido amniótico. El unto sebáceo (crema que cubre su piel) es más abundante y servirá de ahora en más para permitir el deslizamiento del bebé en el canal del parto.
Puede que se pregunte donde van estos residuos. Una parte acaba en los intestinos del bebé, donde forma parte del meconio. El meconio es una sustancia viscosa de color negro verdoso que llenará el primer pañal del bebé. También hay células muertas, líquido amniótico y productos de desecho procedentes del hígado, el páncreas y la vesícula del niño. Los riñones del bebé también filtran parte de estos residuos, pero no funcionarán plenamente hasta después del parto.
El bebé ya no experimenta grandes cambios de altura y peso. Seguramente su desarrollo termine en torno a los 50 cm de longitud y los 3 kilogramos de peso.
Medidas del bebé: mide entre 48 y 50 cm. y pesa alrededor de 3.300 gramos.
"Cambios en la madre"
En la semana 38 posiblemente el abdomen no te haya crecido mucho. Se verá diferente cuando el bebé cambie de posición o estire sus brazos y piernas. A partir de esta semana 38 las molestias pueden aumentar.
En la semana 38 puedes ver como sobresale tu ombligo, como consecuencia de los últimos estirones de la barriga provocados por el bebé.
Por otro lado, el bebé procede al encajamiento: se pone en posición fetal, con la cabeza en la parte inferior de la pelvis, y descansa en el cuello del útero. Pesa más que nunca y notarás que ejerce presión sobre la vejiga. Por tanto, es posible que tengas que orinar con mucha frecuencia. El cérvix (cuello del útero) va a dilatarse, a prepararse para el parto.
En esta semana 38 y en la semanas posteriores la hinchazón de tobillos y pies es normal. Pon los pies en alto y tómate los descansos que sean necesarios. Prepara con tiempo todo lo que vayas a necesitar llevar al hospital. ¡Atenta a las señales que anuncien el parto!
¿Cómo te darás cuenta que el parto está por llegar?
En los días previos a que el parto se inicie, comenzarás a experimentar algunas sensaciones nuevas o se incrementarán varias ya existentes que están dadas por el simple efecto de la gravedad, ya que el bebé quiere descender para tomar su lugar en el canal del parto. Las signos y síntomas más frecuentes que advierten que el parto puede desencadenarse en algún momento son:
• Presión sobre el pubis
• Dolor en la zona lumbar
• Puntadas o sensación de vacío en la zona vaginal profunda
• Aumento de las secreciones vaginales
• Flujo vaginal amarronado o levemente sanguinoliento
• Expulsión del tapón mucoso
• Rotura de la bolsa de aguas
La expulsión del tapón mucoso puede producirse antes de que el parto se desencadene como también puede ocurrir unos cuantos días antes. La rotura de la bolsa de aguas también puede ocurrir algunos días antes de que el parto se inicie. Sentirás como un líquido caliente que corre por tus genitales, como si te hubieras orinado.
¿Cómo darte cuenta que el parto es inminente?
Lo más importante para que el parto se inicie es la presencia de contracciones rítmicas con la suficiente intensidad para que las percibas. Se le dice contracciones rítmicas ya que existe un período de descanso posterior a la contracción luego del cual aparecerá una nueva inexorablemente. No existe parto sin contracciones rítmicas que no cesan a pesar de descansar, ducharte, tomar algún analgésico o cualquier técnica de diagnóstico que hayas aprendido en el curso de psicoprofilaxis.
¿Cuándo debes llamar a la matrona o al médico?
Si al cabo de una hora las contracciones continúan con igual ritmo o son aún más frecuentes, sin duda debes llamar a tu médico o a tu obstétrica ya que el parto es inminente. Siempre debes recordar que desde que el parto se inicia hasta el nacimiento del bebé pueden transcurrir de 8 a 12 hs., en consecuencia siempre hay tiempo suficiente para darse cuenta que algo esta ocurriendo con tu cuerpo.
También debes llamar al médico si has roto la bolsa de aguas, tienes hemorragias vaginales, fiebre, dolor abdominal, dolor de cabeza agudo o alteraciones en la visión.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Semana 37!
"Desarrollo del bebé"
Estás en la semana 37 y a partir de ahora, el bebé está en condiciones óptimas para nacer. En esta semana 37 ya habrá adoptado la posición definitiva. Lo más probable es que esté cabeza abajo y con la cara mirando hacia atrás, listo para nacer.
El médico te podrá decir a través de una ecografía si se encuentra en otra posición que haga necesaria una cesárea para evitar riesgos (cabeza girada para hacia delante o de nalgas).
En la semana 37 el cerebro y el cráneo del bebé también continúna creciendo. Desde la semana 37 no va a aumentar mucho más de peso, a pesar de ello estas semanas siguen siendo importantes, ya que todavía acumula 15 gramos de grasa al día. Con esta grasa su cuerpo regulará mejor la temperatura, manteniendo un nivel adecuado de azúcar en sangre.
Sus medidas: en la semana 37 la mayoría de bebés suelen medir unos 50 centímetros de largo, con un peso de entre 2,7 y 3 kg.
"Cambios en la madre"
Llevas 37 semanas de embarazo, las últimas transformaciones son tan importantes como las primeras. Algunas mujeres ven sobresalir su ombligo como consecuencia de los últimos estirones de la barriga.
Por otro lado, el bebé procede al encajamiento: se pone en posición fetal, con la cabeza en la parte inferior de la pelvis, y descansa en el cuello del útero. Pesa más que nunca y notarás que ejerce presión sobre la vejiga. Por tanto, es posible que tengas que orinar con mucha frecuencia. El cérvix (cuello del útero) va a dilatarse, a prepararse para el parto.
En esta semana 37 la hinchazón de tobillos y pies es normal. Pon los pies en alto y tómate los descansos que sean necesarios. Tomate tiempo para preparar todo lo que vayas a necesitar llevar al hospital.
Sabes que hay una serie de señales que te avisarán de que vas a dar a luz, en esta semana 37 has de estar atenta, el porcentaje de bebes que nacen en la fecha prevista es bajo, por lo que el parto te puede sorprender en cualquier momento, las señales son:
perder sangre roja brillante
romper la bolsa (romper aguas)
tener contracciones regulares e intensas que no paran aunque cambies de postura
Estás en la semana 37 y a partir de ahora, el bebé está en condiciones óptimas para nacer. En esta semana 37 ya habrá adoptado la posición definitiva. Lo más probable es que esté cabeza abajo y con la cara mirando hacia atrás, listo para nacer.
El médico te podrá decir a través de una ecografía si se encuentra en otra posición que haga necesaria una cesárea para evitar riesgos (cabeza girada para hacia delante o de nalgas).
En la semana 37 el cerebro y el cráneo del bebé también continúna creciendo. Desde la semana 37 no va a aumentar mucho más de peso, a pesar de ello estas semanas siguen siendo importantes, ya que todavía acumula 15 gramos de grasa al día. Con esta grasa su cuerpo regulará mejor la temperatura, manteniendo un nivel adecuado de azúcar en sangre.
Sus medidas: en la semana 37 la mayoría de bebés suelen medir unos 50 centímetros de largo, con un peso de entre 2,7 y 3 kg.
"Cambios en la madre"
Llevas 37 semanas de embarazo, las últimas transformaciones son tan importantes como las primeras. Algunas mujeres ven sobresalir su ombligo como consecuencia de los últimos estirones de la barriga.
Por otro lado, el bebé procede al encajamiento: se pone en posición fetal, con la cabeza en la parte inferior de la pelvis, y descansa en el cuello del útero. Pesa más que nunca y notarás que ejerce presión sobre la vejiga. Por tanto, es posible que tengas que orinar con mucha frecuencia. El cérvix (cuello del útero) va a dilatarse, a prepararse para el parto.
En esta semana 37 la hinchazón de tobillos y pies es normal. Pon los pies en alto y tómate los descansos que sean necesarios. Tomate tiempo para preparar todo lo que vayas a necesitar llevar al hospital.
Sabes que hay una serie de señales que te avisarán de que vas a dar a luz, en esta semana 37 has de estar atenta, el porcentaje de bebes que nacen en la fecha prevista es bajo, por lo que el parto te puede sorprender en cualquier momento, las señales son:
perder sangre roja brillante
romper la bolsa (romper aguas)
tener contracciones regulares e intensas que no paran aunque cambies de postura
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Semana 36!
"Desarrollo del bebé"
Es posible que notes menos movimiento sobre la semana 36 del embarazo. Esto ocurre porque el bebé ha crecido tanto que tiene menos espacio para moverse. Asimismo, se le forman cúmulos de grasa que le redondean el cuerpo, que le sirve de reserva energética y para regular su temperatura.
Por otro lado, la piel empieza a hacerse más rosada.
Sólo falta una semana para que la calidad del surfactante sea óptima para respirar fuera del útero.
En cualquier momento se encaja del todo y acaba de poner su cabecita en el cuello del útero. Puede superar los 50 centímetros, ¡qué grandote!
"Cambios en la madre"
En esta semana 36 y en las siguientes últimas semanas te irá costando más trabajo respirar. Esto se debe, a que el útero ha alcanzado mil veces su volumen original, y al estar debajo de las costillas comprime los pulmones.
En la semana 36 puede que hayas ganado 12 ó 13 kilos de peso, e incluso puede que durante las siguientes cuatro semanas subas algún kilo más. También debes saber que esto no es siempre así, y que muchas mujeres no engordan nada en su último mes de gestación.
En la semana 36 puedes sufrir hinchazones por el exceso de líquido. En este último mes de embarazo pueden aparecer o aumentar si ya has tenido. Para evitarlo, lo mejor es descansar siempre que se puedas unos minutos con los pies en alto o echada sobre el costado izquierdo. Estas posiciones mejoran la circulación sanguínea, moviendo el líquido acumulado en las extremidades. Debe saber que por beber menos agua no se evita esta molesta hinchazón. De hecho es bueno beber, ya que así se eliminan mejor los residuos a través de los riñones, se favorece el movimiento intestinal y se mantiene el volumen de sangre.
Es posible que notes menos movimiento sobre la semana 36 del embarazo. Esto ocurre porque el bebé ha crecido tanto que tiene menos espacio para moverse. Asimismo, se le forman cúmulos de grasa que le redondean el cuerpo, que le sirve de reserva energética y para regular su temperatura.
Por otro lado, la piel empieza a hacerse más rosada.
Sólo falta una semana para que la calidad del surfactante sea óptima para respirar fuera del útero.
En cualquier momento se encaja del todo y acaba de poner su cabecita en el cuello del útero. Puede superar los 50 centímetros, ¡qué grandote!
"Cambios en la madre"
En esta semana 36 y en las siguientes últimas semanas te irá costando más trabajo respirar. Esto se debe, a que el útero ha alcanzado mil veces su volumen original, y al estar debajo de las costillas comprime los pulmones.
En la semana 36 puede que hayas ganado 12 ó 13 kilos de peso, e incluso puede que durante las siguientes cuatro semanas subas algún kilo más. También debes saber que esto no es siempre así, y que muchas mujeres no engordan nada en su último mes de gestación.
En la semana 36 puedes sufrir hinchazones por el exceso de líquido. En este último mes de embarazo pueden aparecer o aumentar si ya has tenido. Para evitarlo, lo mejor es descansar siempre que se puedas unos minutos con los pies en alto o echada sobre el costado izquierdo. Estas posiciones mejoran la circulación sanguínea, moviendo el líquido acumulado en las extremidades. Debe saber que por beber menos agua no se evita esta molesta hinchazón. De hecho es bueno beber, ya que así se eliminan mejor los residuos a través de los riñones, se favorece el movimiento intestinal y se mantiene el volumen de sangre.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Semana 35!
"Desarrollo del bebé"
Semana 35, ya son 8 meses. Tu pequeño ya es un bebé apretadito y pesado. Y es que su cerebro y su cabeza ya han alcanzado su tamaño máximo. Tu hijo ha producido 100 billones neuronas con 100 trillones de conexiones, que le durarán toda la vida. ¡Y empezó hace 28 semanas! (en la semana 7). Si tuvieras un parto prematuro a estas alturas, podría sobrevivir sin problemas. Aunque, claro está, cuanto más tiempo esté dentro de tu vientre, más desarrollado y sano estará en el momento de nacer.
Los huesos de la cabeza son suaves y flexibles para que pueda encajarse en el canal de parto.
En esta semana 35 y en las últimas semanas, tu cuerpo le transferirá a tu hijo inmunidad temporal contra enfermedades infantiles (como las paperas y el sarampión). El bebé estará protegido hasta que le pongas las primeras vacunas. Su piel se alisa y el lanugo comienza a caer.
Sus medidas: Mide aproximadamente 45 cms, a partir de esta semana 35 comienza el período de aumento de peso más rápido del bebé. Ganará entre 250 y 350 gramos por semana. Ya está cerca de los 3 kilos.
"Cambios en la madre"
Ya te encuentras en la semana 35, las últimas transformaciones son tan importantes como las primeras. Hay un cambio muy curioso: algunas mujeres ven sobresalir su ombligo como consecuencia de los últimos estirones de la barriga. Por otro lado, a partir de esta semana 35, el bebé procede al encajamiento: se pone en posición fetal, con la cabeza en la parte inferior de la pelvis, y descansa en el cuello del útero. No estés preocupada si aun no ha cambado de posición, porque a pesar del poco espacio que hay ahora en el útero, desde la semana 35 el feto todavía puede dar varias vueltas antes de nacer.
Pesa más que nunca y notarás que ejerce presión sobre la vejiga. Por tanto, es posible que tengas que orinar con mucha frecuencia. El cérvix (cuello del útero) va a dilatarse, a prepararse para el parto. La hinchazón de tobillos y pies es normal en esta semana 35. Es la semana 35, descansa, pon los pies en alto y tómate los descansos que sean necesarios.
Tu espalda suele molestar bastante, esto se debe a que el peso que soportas es mayor cada día. Los baños de inmersión o bien la práctica de la natación pueden ayudarte mucho.
Puedes tener la sensación de que tu bebé está más bajo, por la presión que ejerce en la pelvis. No te preocupes que no se caerá.
Sabes que hay una serie de señales que te avisarán de que vas a dar a luz:
Perder sangre roja brillante
Romper la bolsa (romper aguas)
Tener contracciones regulares e intensas que no paran aunque cambies de postura
Semana 35, ya son 8 meses. Tu pequeño ya es un bebé apretadito y pesado. Y es que su cerebro y su cabeza ya han alcanzado su tamaño máximo. Tu hijo ha producido 100 billones neuronas con 100 trillones de conexiones, que le durarán toda la vida. ¡Y empezó hace 28 semanas! (en la semana 7). Si tuvieras un parto prematuro a estas alturas, podría sobrevivir sin problemas. Aunque, claro está, cuanto más tiempo esté dentro de tu vientre, más desarrollado y sano estará en el momento de nacer.
Los huesos de la cabeza son suaves y flexibles para que pueda encajarse en el canal de parto.
En esta semana 35 y en las últimas semanas, tu cuerpo le transferirá a tu hijo inmunidad temporal contra enfermedades infantiles (como las paperas y el sarampión). El bebé estará protegido hasta que le pongas las primeras vacunas. Su piel se alisa y el lanugo comienza a caer.
Sus medidas: Mide aproximadamente 45 cms, a partir de esta semana 35 comienza el período de aumento de peso más rápido del bebé. Ganará entre 250 y 350 gramos por semana. Ya está cerca de los 3 kilos.
"Cambios en la madre"
Ya te encuentras en la semana 35, las últimas transformaciones son tan importantes como las primeras. Hay un cambio muy curioso: algunas mujeres ven sobresalir su ombligo como consecuencia de los últimos estirones de la barriga. Por otro lado, a partir de esta semana 35, el bebé procede al encajamiento: se pone en posición fetal, con la cabeza en la parte inferior de la pelvis, y descansa en el cuello del útero. No estés preocupada si aun no ha cambado de posición, porque a pesar del poco espacio que hay ahora en el útero, desde la semana 35 el feto todavía puede dar varias vueltas antes de nacer.
Pesa más que nunca y notarás que ejerce presión sobre la vejiga. Por tanto, es posible que tengas que orinar con mucha frecuencia. El cérvix (cuello del útero) va a dilatarse, a prepararse para el parto. La hinchazón de tobillos y pies es normal en esta semana 35. Es la semana 35, descansa, pon los pies en alto y tómate los descansos que sean necesarios.
Tu espalda suele molestar bastante, esto se debe a que el peso que soportas es mayor cada día. Los baños de inmersión o bien la práctica de la natación pueden ayudarte mucho.
Puedes tener la sensación de que tu bebé está más bajo, por la presión que ejerce en la pelvis. No te preocupes que no se caerá.
Sabes que hay una serie de señales que te avisarán de que vas a dar a luz:
Perder sangre roja brillante
Romper la bolsa (romper aguas)
Tener contracciones regulares e intensas que no paran aunque cambies de postura
jueves, 27 de octubre de 2011
Semana 34!
"Desarrollo del Bebé"
En la semana 34 del embarazo, las conexiones cerebrales van a un ritmo trepidante y la cabecita de tu bebé va creciendo con ellas.
El bebé percibe estímulos, a los que reacciona más vivo que nunca. Aunque el bebé está en una etapa en la que duerme mucho, está muy atento a todo lo que le rodea y cualquier cosa que le quite el sueño puede afectarle. Si esto ocurre de forma continuada, puede ser perjudicial. Así que recuerda que tu embarazo es muy importante y adapta tu ritmo de vida a tu estado.
Sus huesos son muy flexibles al igual que las articulaciones, de manera que como un contorsionista podrá adaptarse al canal del parto que es muy estrecho. Es por esta misma razón que los huesos de su cabeza no están soldados entre sí.
Ya estás en la semana 34, sé paciente. ¡Ya queda poco para dar luz! .
Sus medidas: el bebé está cerca de los 50 centímetros y su cuerpecito ya pesa 2 kilos.
"Cambios en la madre"
Estás en la semana 34, sólo quedan seis semanas para el nacimiento del bebé por lo que es interesante conocer las señales que anunciarán el inicio del parto.
Cada mujer tiene un parto diferente, pero hay algunos síntomas preparto comunes como: contracciones regulares que se presentan a intervalos cada vez más cortos, romper aguas (ruptura del saco amniótico) o un flujo mucoso manchado de sangre, dolores en la zona lumbar acompañados de dolores de tipo menstrual. Todo esto indica que el cuello del útero comienza a dilatarse.
De todas maneras, la aparición de cualquiera de estos síntomas no implica necesariamente que haya comenzado el parto, puede que tenga señales de parto días o incluso semanas antes de dar a luz. Tu médico juzgará si ha llegado el momento, por lo que no dudes en llamarle si notas alguno de los síntomas.
A diferencia de lo que piensas, cuanto más líquido consumas diariamente será más útil para evitar la retención de líquido que afecta tus pies, tus piernas, tus manos y tu cara.
Puedes sentir adormecimiento de las manos y calambres en las piernas. Si sientes dolor y adormecimiento en tus manos durante la noche que no te deja dormir, puede ser que tengas el síndrome del tunel carpiano que se caracteriza por la aparición de estas molestias.
El cansancio es un problema típico durante el final del embarazo. Las dificultades para dormir, los dolores y molestias, el aumento de peso y la ansiedad acerca del parto y el cuidado del bebé recién nacido pueden contribuir a que te sientas extenuada. Descansa lo más que puedas y, en la medida de lo posible, duerme siestas.
En la semana 34 del embarazo, las conexiones cerebrales van a un ritmo trepidante y la cabecita de tu bebé va creciendo con ellas.
El bebé percibe estímulos, a los que reacciona más vivo que nunca. Aunque el bebé está en una etapa en la que duerme mucho, está muy atento a todo lo que le rodea y cualquier cosa que le quite el sueño puede afectarle. Si esto ocurre de forma continuada, puede ser perjudicial. Así que recuerda que tu embarazo es muy importante y adapta tu ritmo de vida a tu estado.
Sus huesos son muy flexibles al igual que las articulaciones, de manera que como un contorsionista podrá adaptarse al canal del parto que es muy estrecho. Es por esta misma razón que los huesos de su cabeza no están soldados entre sí.
Ya estás en la semana 34, sé paciente. ¡Ya queda poco para dar luz! .
Sus medidas: el bebé está cerca de los 50 centímetros y su cuerpecito ya pesa 2 kilos.
"Cambios en la madre"
Estás en la semana 34, sólo quedan seis semanas para el nacimiento del bebé por lo que es interesante conocer las señales que anunciarán el inicio del parto.
Cada mujer tiene un parto diferente, pero hay algunos síntomas preparto comunes como: contracciones regulares que se presentan a intervalos cada vez más cortos, romper aguas (ruptura del saco amniótico) o un flujo mucoso manchado de sangre, dolores en la zona lumbar acompañados de dolores de tipo menstrual. Todo esto indica que el cuello del útero comienza a dilatarse.
De todas maneras, la aparición de cualquiera de estos síntomas no implica necesariamente que haya comenzado el parto, puede que tenga señales de parto días o incluso semanas antes de dar a luz. Tu médico juzgará si ha llegado el momento, por lo que no dudes en llamarle si notas alguno de los síntomas.
A diferencia de lo que piensas, cuanto más líquido consumas diariamente será más útil para evitar la retención de líquido que afecta tus pies, tus piernas, tus manos y tu cara.
Puedes sentir adormecimiento de las manos y calambres en las piernas. Si sientes dolor y adormecimiento en tus manos durante la noche que no te deja dormir, puede ser que tengas el síndrome del tunel carpiano que se caracteriza por la aparición de estas molestias.
El cansancio es un problema típico durante el final del embarazo. Las dificultades para dormir, los dolores y molestias, el aumento de peso y la ansiedad acerca del parto y el cuidado del bebé recién nacido pueden contribuir a que te sientas extenuada. Descansa lo más que puedas y, en la medida de lo posible, duerme siestas.
lunes, 17 de octubre de 2011
Semana 33!
"Desarrollo del bebé"
Se ha descubierto que a partir de la semana 33 de embarazo, el feto realiza unos Movimientos Oculares Rápidos (MOR) que pueden ser señal de que el niño sueña.
Con las pocas experiencias vitales que tiene un bebé dentro de su madre, cuesta imaginar con qué pueden soñar estos pequeños. ¿Que juegan con sus piecitos? ¿Con tus ruiditos? Para un feto, soñar, a pesar de la simplicidad de estas ensoñaciones, puede jugar papel crucial en cuanto a la estimulación y el crecimiento del cerebro.
Sus períodos de vigilia y sueño suelen modificarse cada 2 hs. Pero como un adulto, puede despertarse por un estímulo fuerte como el sonido. Por esta razón trata de evitar estar en lugares con sonidos fuertes, ya que a nadie le gusta que lo asusten, ¿no te parece?.
Patea vigorosamente y ejercita sus párpados abriendo y cerrando sus ojos.
En la semana 33, el cerebro del bebé prosigue su rápido desarrollo, teniendo los cinco sentidos ya en funcionamiento. Puede ver el mundo líquido que le rodea, saborear el líquido amniótico que traga, sentir el tacto del dedo que chupa, y oír el corazón y la voz de su madre. En el saco amniótico no hay aire que le lleve olores, pero si lo hubiera, también podría olerlos. Debido al gran desarrollo cerebral experimentado en esta semana 33, la circunferencia craneal del bebé ha aumentado en los últimos días casi 1,25 centímetros.
La grasa se seguirá depositando en su cuerpecito para brindarle protección y mantenerlo abrigado. Los bebés aumentarán rápidamente de peso mientras se encuentren en el útero durante las últimas semanas del embarazo. A partir de ahora, su bebé se encontrará en la posición indicada para poder comenzar el trabajo de parto en cualquier momento.
Sus medidas: en esta semana 33, el bebé ya está hecho un grandulón o una grandulona. Mide cerca de 43 a 47 cms y sobrepasa los 2 kilos de peso.
"Cambios en la madre"
Tus deseos de ver al bebé te hacen sentir muy ansiosa y quieres que el tiempo corra. Pero a la vez experimentas temor por la cercanía del parto. No te preocupes que la naturaleza es sabia y todo irá de maravillas.
En la semana 33 puedes sentir contracciones más fuertes, pero a menos que sobrepases la media de cinco contracciones por hora, será normal. Puede que le salga líquido de los senos según se acerque el día del parto. Es el calostro y es la 'primera leche', es decir, es el primer alimento del bebé si optas por la lactancia materna.
En esta semana 33, muchas mujeres embarazadas padecen el síndrome del túnel carpiano, caracterizado por una hinchazón de los nervios de las muñecas. Los síntomas son tener las muñecas y los dedos de las manos doloridos o entumecidos. La culpa es de la retención de líquidos. Para aliviarlo, si es durante la noche, lo mejor es cambiar de posición para evitar presionar las manos o las muñecas. Llevar una muñequera también ayuda a mantener la muñeca extendida.
Desde hace unas semanas y en esta 33, el bebé empieza a ocupar parte del espacio que ocupan los pulmones, así que tu respiración puede variar a lo largo de estas semanas. El feto también está tomando terreno al espacio de tu estómago, con lo que, a partir de la semana número 32, es recomendable hacer 5 ó 6 comidas pequeñas al día en lugar de hacer pocas y abundantes.
Consulta a tu médico si tienes dolores de estómago, si tienes la sensación de que el bebé hace presión hacia abajo o, por el contrario, se mueve menos que en las semanas anteriores. Asimismo, habla con él si se te borra la vista o ves manchas o si pierdes sangre u otro líquido por la vagina.
Si durante este tercer trimestre estás padeciendo de síntomas como el aumento de peso súbito, dolores de cabeza o cambios en la visión, consulta rápidamente a tu médico ya que estos síntomas podrían significar la presencia de una preclampsia, un trastorno peligroso que provoca presión arterial elevada y puede afectar tanto a la madre como al hijo.
La atención se centra en el parto. Puedes sentirte asustada y preocupada por lo cerca que está. Eso aumenta la necesidad de atención y afecto, deseas sentirte protegida.
Es muy importante que a partir de esta semana no pierdas contacto con tu médico o matrona, estás entrando a la recta final y debes estar muy atenta a todas las señales que de tu cuerpo como contracciones, presión, ánimo, etc.
Se ha descubierto que a partir de la semana 33 de embarazo, el feto realiza unos Movimientos Oculares Rápidos (MOR) que pueden ser señal de que el niño sueña.
Con las pocas experiencias vitales que tiene un bebé dentro de su madre, cuesta imaginar con qué pueden soñar estos pequeños. ¿Que juegan con sus piecitos? ¿Con tus ruiditos? Para un feto, soñar, a pesar de la simplicidad de estas ensoñaciones, puede jugar papel crucial en cuanto a la estimulación y el crecimiento del cerebro.
Sus períodos de vigilia y sueño suelen modificarse cada 2 hs. Pero como un adulto, puede despertarse por un estímulo fuerte como el sonido. Por esta razón trata de evitar estar en lugares con sonidos fuertes, ya que a nadie le gusta que lo asusten, ¿no te parece?.
Patea vigorosamente y ejercita sus párpados abriendo y cerrando sus ojos.
En la semana 33, el cerebro del bebé prosigue su rápido desarrollo, teniendo los cinco sentidos ya en funcionamiento. Puede ver el mundo líquido que le rodea, saborear el líquido amniótico que traga, sentir el tacto del dedo que chupa, y oír el corazón y la voz de su madre. En el saco amniótico no hay aire que le lleve olores, pero si lo hubiera, también podría olerlos. Debido al gran desarrollo cerebral experimentado en esta semana 33, la circunferencia craneal del bebé ha aumentado en los últimos días casi 1,25 centímetros.
La grasa se seguirá depositando en su cuerpecito para brindarle protección y mantenerlo abrigado. Los bebés aumentarán rápidamente de peso mientras se encuentren en el útero durante las últimas semanas del embarazo. A partir de ahora, su bebé se encontrará en la posición indicada para poder comenzar el trabajo de parto en cualquier momento.
Sus medidas: en esta semana 33, el bebé ya está hecho un grandulón o una grandulona. Mide cerca de 43 a 47 cms y sobrepasa los 2 kilos de peso.
"Cambios en la madre"
Tus deseos de ver al bebé te hacen sentir muy ansiosa y quieres que el tiempo corra. Pero a la vez experimentas temor por la cercanía del parto. No te preocupes que la naturaleza es sabia y todo irá de maravillas.
En la semana 33 puedes sentir contracciones más fuertes, pero a menos que sobrepases la media de cinco contracciones por hora, será normal. Puede que le salga líquido de los senos según se acerque el día del parto. Es el calostro y es la 'primera leche', es decir, es el primer alimento del bebé si optas por la lactancia materna.
En esta semana 33, muchas mujeres embarazadas padecen el síndrome del túnel carpiano, caracterizado por una hinchazón de los nervios de las muñecas. Los síntomas son tener las muñecas y los dedos de las manos doloridos o entumecidos. La culpa es de la retención de líquidos. Para aliviarlo, si es durante la noche, lo mejor es cambiar de posición para evitar presionar las manos o las muñecas. Llevar una muñequera también ayuda a mantener la muñeca extendida.
Desde hace unas semanas y en esta 33, el bebé empieza a ocupar parte del espacio que ocupan los pulmones, así que tu respiración puede variar a lo largo de estas semanas. El feto también está tomando terreno al espacio de tu estómago, con lo que, a partir de la semana número 32, es recomendable hacer 5 ó 6 comidas pequeñas al día en lugar de hacer pocas y abundantes.
Consulta a tu médico si tienes dolores de estómago, si tienes la sensación de que el bebé hace presión hacia abajo o, por el contrario, se mueve menos que en las semanas anteriores. Asimismo, habla con él si se te borra la vista o ves manchas o si pierdes sangre u otro líquido por la vagina.
Si durante este tercer trimestre estás padeciendo de síntomas como el aumento de peso súbito, dolores de cabeza o cambios en la visión, consulta rápidamente a tu médico ya que estos síntomas podrían significar la presencia de una preclampsia, un trastorno peligroso que provoca presión arterial elevada y puede afectar tanto a la madre como al hijo.
La atención se centra en el parto. Puedes sentirte asustada y preocupada por lo cerca que está. Eso aumenta la necesidad de atención y afecto, deseas sentirte protegida.
Es muy importante que a partir de esta semana no pierdas contacto con tu médico o matrona, estás entrando a la recta final y debes estar muy atenta a todas las señales que de tu cuerpo como contracciones, presión, ánimo, etc.
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